Este blog pretende ser un instrumento de intercambio con los alumnos de 4to año del IFd san José. Es un proyecto abierto, por lo cual se agradecenlas opiniones y comentarios.
jueves, 8 de mayo de 2008
Dirección para acceder a una biografía de Vaz Ferreira
Naturaleza y clasificación de los valores. · Sinopsis · Objetivos de aprendizaje · Esquema organizador · Contenido · Actividades · Bibliografía comentada
Sinopsis El estudio conceptual de los valores se justifica desde la dimensión formativa o instructiva de la persona, aunque no sea ésta su finalidad más valiosa. Lo sería la plasmación de valores respetuosos con la humanidad y el entorno en la conducta cotidiana de cada cual. Sin embargo, la relación con los valores desde sus características de complejidad, problemática, apertura y dinamismo puede orientar también nuestra vida cotidiana y, especialmente, ayudarnos a comprender situaciones concretas de conflicto de valores.
Objetivos de aprendizaje · Adquirir una primera aproximación al concepto «valor». · Conocer los rasgos definitorios más importantes del concepto «valor» y construir el fundamento de la acción de valorar.
Contenido Los valores son un instrumento de conocimiento, pero no pueden quedar reducidos meramente a la actividad intelectual o cognitiva de la persona. Así, cabe destacar su dimensión afectiva y, juntamente con ella, el componente volitivo y la función de guía del comportamiento que realizan. De la misma manera, se debe subrayar la doble dimensión, personal y social, de los valores, que son, a la vez, posibilitadores de la realización personal y configuradores de la misma. La idea a transmitir es que el compromiso con un determinado sistema de valores y las acciones que en tal sentido se ponen en práctica, permiten el desarrollo personal, pero que ambos, estimativa y autorrealización, no son estáticos, sino que, como procesos, conllevan la característica de dinamismo.
Aproximación al concepto de «valor»: notas distintivas El inicio de la axiología se halla relacionado con la economía -Smith- y la filosofía Lotze-. Después, la propagación del término «valor» a otras disciplinas fue rápida y supuso que al tiempo que se popularizaba el significante, se le fueran atribuyendo diversos significados. En el ámbito terminológico, cabe hacer una primera distinción entre «objetos», «valores» y «bienes»: los bienes son los objetos más el valor que se les incorpora. De ahí que se afirme que los valores no existen por sí mismos, esto es, no pertenecen al ámbito del ser. «Los valores no son, sino que valen» Lotze Los valores necesitan siempre de un referente -un objeto, sea material o no lo sea- al que añadirse o depositarse. Esa es también la razón de considerar que los valores son adjetivos, cualidades y no substantivos. Como tercera apreciación, cabe hacer notar que si los valores son cualidades o características de los objetos, no obstante pertenecen a una nueva categoría o dimensión de las mismas, dado que no son cualidades o características que todos los objetos hayan de tener irreversiblemente. Los objetos poseen cualidades primarias o más objetivas, como el peso de una mesa o la secuencia de actos en una obra de teatro, y cualidades secundarias o más subjetivas como el color de una pared y la importancia de una decisión. Los valores no son una cualidad terciaria de los objetos, sino una nueva categoría puesto que no todos los objetos han de poseer esa nueva dimensión. Todos los bienes son valiosos, pero no todos los objetos lo son. Dos serían las dimensiones de los valores: material y abstracta. · Material por cuanto los valores siempre han de ir referidos a algo, a algún objeto: es entonces cuando tienen existencia real. · Abstracta por cuanto los valores pueden concebirse también como meras posibilidades, antes de producirse esa relación con el objeto, y porque los valores no pueden reducirse a la suma de las cualidades de los objetos. La doble dimensión, material y abstracta de los valores, apunta hacia una nueva diferenciación: valor vs objeto ideal. Lo bueno, es valor; la bondad es objeto ideal. La dimensión de estos últimos es más abstracta que material. Por otra parte, también es diferente el mecanismo de captación: los valores se captan especialmente por vía emocional -aunque no sólo-, los objetos ideales se captan por la vía intelectual, preferentemente. Sin embargo más adelante dice: “conocimiento y sentimiento son los mecanismos de captación de los valores”. Otra nota distintiva de los valores es su polaridad o dualidad: existen valores positivos y sus correspondientes valores negativos. Lo justo frente a lo injusto, lo bello frente a lo feo. Ambos tienen existencia por sí mismos. Por lo tanto, el valor negativo no es simplemente la ausencia de su correspondiente valor positivo, sino que tiene sus propias implicaciones. Relacionada con la característica anterior, los valores están ordenados jerárquicamente o, hablando con mayor propiedad, la naturaleza de los valores es susceptible de una jerarquía. Ello implica que, una persona o grupo de personas, puedan determinar cuáles son -para ella o ellas- los valores superiores y los inferiores. Las jerarquías, clasificaciones o tablas de valores son, asimismo, fluctuantes, cambiantes y están sujetas a influencias del contexto social, cultural, político... De la misma manera, también pueden variar en el curso de la vida de una persona.
Otra nota distintiva es la que se refiere a la naturaleza objetiva o subjetiva de los valores. «El valor será objetivo si existe independientemente de un sujeto o de una conciencia valorativa; a su vez, será subjetivo si debe su existencia, su sentido o su validez a reacciones, ya sean fisiológicas o psicológicas, del sujeto que valora.» Frondizi, p. 27
Tema II. El subjetivismo en axiología La primera tesis subjetivista en relación con la naturaleza de los valores fue enunciada por vez primera por Meinong: tiene valor lo que nos agrada y en la medida en que nos agrada. Para este autor, la valoración es una experiencia emotiva, como tal, subjetiva, y el agrado es el fundamento del valor. Su discípulo Ehrenfels introdujo una variante: tiene lo valor lo que se desea y en la medida en que se desea. Es el deseo lo que confiere valor a un objeto. La causa de esta variante estriba en que Ehrenfels creyó detectar un error en el postulado de su maestro: la experiencia demuestra que se valora también algo que no existe, como, por ejemplo, un mundo ideal donde no haya enfermedad, algo que se desea. El deseo es más importante, pues, que el agrado. Ambos autores mantuvieron un extenso debate al respecto que concluyó aceptando ambos que se valora también algo que todavía no existe, pero reafirmándose cada uno en sus tesis: el agrado para Meinong y el deseo para Ehrenfels. Sin embargo, al final de su trayectoria Meinong negó las tesis subjetivistas y se pasó al objetivismo axiológico. Otro autor subjetivista fue Perry. Perry sitúa el origen del valor en la persona que realiza el acto de valoración y relaciona interés y valor. No reduce el concepto «interés» a la curiosidad intelectual simplemente, sino que lo concibe desde los componentes afectivo-motor. Pero en esta tesis surge un problema evidente, y es el hecho de que haya intereses buenos y malos. Llegados a este punto, se pueden esbozar ya ciertos aspectos críticos de la tendencia subjetivista: Agrado, deseo e interés. Los tres son el fundamento del valor. No son respuestas contradictorias -todas ellas se sitúan en el interior de la persona que valora-, pero sí son contrarias -no pueden ser ciertas las tres a la vez: o es el agrado el fundamento del valor, o el deseo o el interés-. La segunda crítica es, sin embargo, más poderosa. Las tres doctrinas, al centrarse en el sujeto, parecen olvidarse de estudiar las características del objeto que agrada, se desea o interesa. Es cierto que el componente individual es un factor importante en el proceso de valoración, pero no es el único ni está tampoco aislado. Al no tomar en cuenta ese objeto, toman una parte por el todo y sus conclusiones necesariamente deben ser erróneas. El empirismo lógico, cuyo máximo representante fue Carnap. se basa en dierenciar dos tipos de proposiciones o enunciados: los empíricos, de los que se puede establecer si son verdaderos o falsos, y los metafísicos, de los que se no puede afirmar ni su verdad ni su falsedad dado que no afirman nada: son solamente expresiones de estados de ánimo. Los trabajos de Russell le aproximan al empirismo lógico. Según este autor los juicios de valor no pueden ser conocidos, porque sólo expresan emociones. Cuando yo digo que es bueno respetar a las demás personas, lo que estoy significando es: a) que estoy de acuerdo con este principio o máxima, que la deseo y la considero importante; i/o b) que quiero que todo el mundo la cumpla. Por eso consideran que los enunciados valorativos son solamente normas o imperativos disfrazados. Ahí radica el problema: porque lo que se considera como bueno tiene carácter individual, pero se le otorga una dimensión colectiva o universal. Para Russell, «la ética es el intento de conferir significación universal a ciertos deseos personales.» Citado en Frondizi, p. 98 La teoría emotiva, centrada en las aportaciones de Ayer, es otra interpretación que defiende la naturaleza subjetiva de los valores y que está muy próxima al empirismo lógico. Las diversas tendencias subjetivistas conducen a la persona ante un callejón sin salida: el del relativismo. Si los valores dependen de la persona que valora y no se pueden afirmar unos valores por encima de otros, estamos muy cerca, si no dentro, del «todo vale». Pero es que, además, si el subjetivismo tuviera razón -que la tiene, sólo que parcialmente-, cabe preguntarse, entonces: ¿por qué educamos?, ¿por qué entablamos conversaciones y disputas sobre situaciones de conflicto de valor? Quizá la respuesta sea: porque el ser humano reconoce en lo más hondo de su dignidad que no todo vale lo mismo.
Tema III. El objetivismo en axiología Ante el relativismo al que nos aboca el subjetivismo, como reacción opuesta surgió el objetivismo. Su pretensión era construir una base estable, establecer un cimiento firme sobre el que edificar en materia de valores. Scheler fue el máximo exponente de la tendencia objetivista y por una doble razón: el vigor de su teoría y la fuerza de su prosa. En esta tendencia es mención obligada la del filósofo Hartmann. Su doctrina, cercana a la de Scheler, destaca por su humanismo. La doctrina de Scheler es deudora de la filosofía kantiana y puede sintetizarse con el epígrafe «ética material y apriorística de los valores». El problema radica en cómo es capaz de unir Max Scheler, lo material con lo a priori, especialmente porque la filosofía kantiana es formal y no material. Y lo hace porque, en opinión de Scheler, Kant confunde bienes y valores, cuando son cosas distintas que no se hallan en relación de igualdad, sino que los bienes se extraen de los valores y están, por lo tanto, en relación de dependencia con ellos. De esta manera, Scheler soluciona el relativismo de la tendencia subjetivista -que incurre también en un error de confusión entre bienes y valores- y puede construir una ética material -es decir, con contenido- de los valores basándose en el a priori: lo que cambian son, en todo caso, los bienes, no los valores que permanecen inalterables e inmutables con el devenir histórico, por ejemplo. La doctrina de Scheler es material porque es el contenido concreto de los principios o de las normas lo que nos obliga a cumplirlas La doctrina de Scheler es a priori porque ese contenido no se extrae de ningún fin o de ningún bien, sino que son anteriores a la experiencia de la persona. Anteriores y, en cierto sentido, exteriores también. Kant y Scheler coinciden en afirmar que es necesario tener con antelación cierta idea de lo bueno o lo justo, por ejemplo, pero difieren en la razón. Para Kant, la razón era que el deber no puede extraerse del ser. Por consiguiente, la obligación moral antecede al valor. Sin embargo, para Scheler la idea o el conocimiento del valor no puede descansar en la base empírica, es decir, en el objeto o depositario. Para Scheler, la belleza es anterior a las cosas bellas y la justicia lo es a las acciones justas. En consecuencia, es el valor lo que antecede a la obligación moral y la fundamenta. En opinión de Scheler, Kant confundía bienes y valores. Además de ser los valores independientes de la experiencia, también son inmutables y absolutos. Inmutables porque no varían juntamente con su depositario, quedando así a salvo de la influencia o el devenir histórico. Absolutos porque no están condicionados por los hechos. Aún se puede ir más lejos: si existen valores que no han sido captados por nadie, se puede concluir -y así lo hizo Scheler- que la persona no es imprescindible para el proceso de valoración. La vía o mecanismo de captación de los valores que propone Scheler tiene antecedentes en San Agustín y Pascal. Rechaza que sean aprehendidos sólo por vía intelectual o por vía emotiva y propone un tercer mecanismos: la lógica del corazón. Pascal la enunciaba de la siguiente manera: «el corazón tiene razones que la razón no comprende» La lógica del corazón no es la lógica de la razón o del intelecto, pero establece también leyes y órdenes tan precisas como las racionales. La persona prefiere o posterga unos determinados valores u otros, pero esas acciones son anteriores a la vivencia del sentimiento que han provocado en ella ciertos bienes o, como mucho, inmediatas. Porque prefiero la verdad aprecio y realizo actos sinceros. Y no prefiero la verdad porque aprecie y realice actos sinceros. La jerarquía de los valores es también apriorística, consubstancial a la naturaleza de los mismos y aplicable también a los valores que no han sido conocidos. Son cinco los criterios que propone Scheler para la elaboración de la jerarquía de los valores: 1) Durabilidad del valor: los valores más fugaces son inferiores, los eternos son superiores Lo placentero, fugaz, es un valor inferior. Lo santo, eterno, es un valor superior 2) Divisibilidad del valor: los valores inferiores son divisibles, los superiores son no divisibles. Los valores más divisibles separan a las personas, mientras que los superiores las unen. De hecho, cuanta mayor sea la necesidad de fragmentación para disfrutar de un valor, más inferior será; así ocurre con lo relacionado con el placer. 3) Fundación del valor: si el valor A funda el valor B, entonces el valor A es superior al B. Todos los valores se fundan en los superiores que para Scheler son los religiosos. 4) Profundidad de la satisfacción: Los que producen mayor satisfacción, en calidad y cantidad, son los superiores. No se refiere al placer sensible, sino a la vivencia del cumplimiento. Sólo cuando nos sentimos superiormente satisfechos, es cuando podemos gozar de las pequeñas alegrías cotidianas. 5) Relatividad: No implica subjetividad, sino a lo que hace referencia el valor. Así hay valores relativos a la persona, al grupo y al contexto. Basándose en los criterios anteriores, Scheler elaboró la siguiente jerarquía axiológica: 1) Valores de lo agradable y lo desagradable. 2) Valores vitales. 3) Valores espirituales: lo bello y lo feo; lo justo y lo injusto; valores del conocimiento puro de la verdad. 4) Valores religiosos. De la misma manera que hiciéramos con el subjetivismo, vamos ahora a plantear las principales cuestiones de crítica con la tendencia objetivista en axiología representada por Scheler. La misma exageración que hiciera el subjetivismo al concederle tanta importancia a la persona que valora, es la que hace el objetivismo pero sobre el otro componente del proceso de valoración, esto es, la naturaleza del objeto que se valora. Pero aún se puede ir más allá y es que la experiencia, uno de los criterios de validación de la filosofía, no confirma sus postulados: para el objetivismo, los valores existen con independencia de las personas y de los depositarios en que se apoyan, es decir, son absolutos e inmutables. Bien, pero ¿cómo lo demuestran? Sencillamente, no lo demuestran porque no pueden hacerlo. Los valores son absolutos, es decir, no están condicionados por los hechos. Lo único que está condicionado por los hechos es nuestro conocimiento de los valores. ¿Y cómo lo sabe si nuestra forma de conocimiento no lo permite ya, de entrada? En el mismo plano, los valores son inmutables, no están sujetos al cambio de la historia ni a la influencia de la cultura. Sin embargo, la experiencia no lo confirma: por la misma evolución histórica, sabemos ahora algo más de la justicia que en la época de la Edad Media, por ejemplo. Los criterios de durabilidad y divisibilidad del valor son ambiguos e incurren en una contradicción lógica bastante evidente: a veces se habla de bienes y no de valores. Ello ocurre, por ejemplo, cuando afirma que los valores inferiores son fugaces: entonces ¿no son los valores atemporales? ¿No será que se está hablando de bienes en vez de valores? El mismo razonamiento cabe aplicar al criterio de divisibilidad: si los valores son a-espaciales, no pueden ser fragmentados. Cuando ello ocurre es porque nos estamos refiriendo nuevamente a los bienes. El criterio de la fundación parece el más consistente, pero nuevamente elude toda comprobación y el vacío se mantiene: ¿cómo sabe qué valores son los fundantes de los otros? Por último, no se mantiene tampoco el criterio de la profundidad de la satisfacción: ¿cómo se va a medir y bajo qué circunstancias? Además, es preciso reconocer que, en ocasiones, nos sentimos profundamente satisfechos/as con pequeñas cosas, con cosas triviales y sin importancia. El criterio de relatividad parece algo ajeno en cuanto a su función del resto. Más que criterio para elaborar una jerarquía de valores, podría considerarse como elemento o criterio de conceptualización.
Tema IV. El valor como cualidad estructural Según Frondizi (1958), tanto el subjetivismo como el objetivismo axiológico caen en el sofisma de la falsa oposición: consideran necesariamente errónea la postura contraria. Pero, en el ámbito de los valores, hay un objeto -lo que se valora- y una actividad que le es propia o le corresponde -el proceso de valoración-, que, a su vez, presupone la existencia de alguien que la realice -el sujeto-. Este planteamiento es lo que resume el carácter relacional del valor. Supone que no se podrá analizar ningún valor si no se hace en relación con el sujeto que valora. Para que haya valoración, se necesita la presencia de un sujeto y del objeto. Sujeto y objeto son, además, cambiantes y heterogéneos. Por ejemplo, afectan al sujeto las condiciones fisiológicas y psicológicas, la propia historia de vida, etc. La preocupación por los valores ecológicos pasarán seguramente a segundo plano si tenemos problemas para procurarnos el sustento diario. El objeto tampoco es ajeno a otros factores de influencia. Seguramente nuestros cuadros no tienen la misma expresividad que los de renoir o van gogh, por ejemplo. Los factores socioculturales, por su parte, afectarían tanto al sujeto como al objeto. No es igual la defensa de la justicia en un estado de derecho que en uno totalitario. Es por eso que Frondizi (1958; p. 199) define los valores como «la síntesis de reacciones subjetivas frente a cualidades que se hallan en el objeto». Si ambos elementos -objeto y sujeto- son cambiantes y complejos, se puede deducir que la relación también lo será. En todo proceso de valoración, no se podrá dejar de lado ni el componente subjetivo ni el objeto -lo que implica también que no separemos el valor de su depositario-, niveles o elementos que, además, están en interacción. Frondizi aporta la consideración de valor como cualidad estructural, que podría resumirse de manera simplificada en la expresión «el todo es más que la suma de las partes». Se reconoce que los valores tienen unas propiedades o características descriptivas o naturales, pero, sin embargo, no pueden reducirse a la mera suma o yuxtaposición de características, sino que es algo más. El ejemplo que Frondizi ofrece es muy didáctico. Compara el valor como cualidad estructural con un arreglo floral. La belleza que de ese centro de flores no surge de la suma de las flores (colores, tamaños, texturas, olores...), ni de su disposición, ni de su base, ni del lugar o función para los que ha sido concebido, sino de todo el conjunto de esos -y otros- factores. Tal como se ha venido exponiendo, el valor es una cualidad estructural que surge de la relación de un sujeto con un objeto. A la importancia del contexto en la consideración de los valores es a lo que Frondizi denomina la ecología del valor. Cinco son los elementos que, en opinión del autor, constituyen un contexto o situación: 1) Ambiente físico: todas aquellas condiciones que afectan o pueden afectar el comportamiento humano. 2) Ambiente cultural: se entiende cultura como toda producción humana, aunque es indudable que la cultura que más influye es aquella a la que se pertenece. Cada cultura tiene una selección de valores, relativamente explícita, que cambia con el tiempo, aunque no de manera fija ni estable. 3) Medio social: (incluido en el ambiente cultural). Se define de manera amplia: estructuras sociales, económicas, jurídicas, políticas, educativas…, pero también creencias, actitudes, prejuicios, etc. que caracterizan a una comunidad. 4) Conjunto de necesidades, aspiraciones, metas, anhelos y sus posibilidades de cumplimiento: de rango especialmente amplio, abarca desde lo imprescindible para vivir hasta la mejora social y la utopía. «La importancia de las necesidades en una situación particular muestra cuán injustificada es la pretensión de una escala fila y permanente para toda la humanidad. Pero no sólo las necesidades y aspiraciones modifican la situación y, por lo tanto, la escala axiológica; ocurre algo semejante con las posibilidades de satisfacerlas.» Frondizi, p. 215-216 5) Factor espaciotemporal: en su modalidad amplia, todo lo que sucede en un espacio y en un momento en concreto; y en su versión restringida, todo lo que afecta a una situación de forma directa y específica. De esta manera, el valor se define como una cualidad compleja y cambiante dado que está en relación de componentes a su vez dinámicos. Es irreal, pero se apoya en la realidad y sin ella no se expresaría. En la misma línea, la cuestión de la clasificación de los valores o jerarquía axiológica toma un cariz diferente: no tendría que suponer un orden inmutable ni absoluto, sino que estaría en relación con el sujeto, el objeto y la situación, considerando, además la influencia de otros posibles valores asociado al conflicto concreto, que Frondizi denomina «fondo axiológico». Sin embargo, el autor no concluye con una interpretación relativista ni situacionista, más bien lo contrario, aunque no constituya tarea nada fácil:
Bibliografia Frondizi, R. (1958) ¿Qué son los valores? Introducción a la axiología. México: Fondo de Cultura Económica; 1992, 3ª ed.; pp. 11-47; 49-189. Payá, Montserrat. Educación en valores para una sociedad abierta y plural. Declée De Bouwer, Bilbao, 1997.
Conexiòn importante
http://www.iidh.ed.cr
Proyecto sobre DDHH, para trabajar en el IFD San José
Identificación
¿Quién propone? Instituto de Formación Docente de San José. Departamento de Ciencias de la Educación. Dirección y Prof. De ética y Formación Ciudadana ¿Qué características? Sensibilización a los maestros de las escuelas de práctica sobre Educación en clave de Derechos Humanos ¿Qué experiencia?
JUSTICATIVA
¿Por qué se quiere hacer? Es preocupación del Centro educar en y desde los DDHH ¿Cuál es la fundamentación? En el marco de las prioridades definidas por Anep, la construcción de una cultura de la paz y la formación de sujetos libres, tiene entre sus pilares fundamentales el respeto a los DDHH. Problema ¿Cuál es el problema? La falta de una formación sistemática, de los docentes, para la Educación en DDHH.
¿Por qué es importante? Es importante porque es la Educación, uno de los lugares claves, desde donde se puede transformar la realidad. Los niños y jóvenes adquieren en el sistema educativo las competencias que les permite integrarse a la sociedad como ciudadanos. La educación en DDHH cobra prioridad, y entonces, consideramos que es imprescindible sensibilizar a los docentes en los contenidos y estrategias de la misma. Objetivo General
Objetivos Específicos
¿Por qué se quiere hacer? Porque la formación de los docentes es el instrumento más eficaz para multiplicar la cantidad de sujetos sensibilizados en la temática. Tarea imprescindible para construir una cultura de paz cuyo eje sea el reconocimiento y respeto de los derechos de todas las personas independientemente de sus diferencias naturales
¿Cuál es la Finalidad última?
Sensibilizar a los maestros de práctica, de San José, para que adquieran competencias que les permita educar en clave de DDHH.
. Acercar a los maestros a los documentos fundamentales en DDHH. Reflexionar críticamente sobre la educación en DDHH. Lograr la incorporación de estrategias didácticas para educar en DDHH Metas
¿Cuánto se quiere hacer? Lograr sensibilizar a 20 maestros de práctica de San José. Y a 15 estudiantes de 4º año del IFD.
Cantidad en un tiempo definido. Sensibilizar treinta y cinco personas, entre docentes y futuros docentes en 3 meses Beneficiarios ¿Quién se beneficia? Los maestros de San José. Los estudiantes del IFD San José. Los niños de las escuelas de práctica ¿A quién está dirigido? A los maestros de práctica y a los estudiantes de formación -docente
LOCALIZACIÓN ¿Dónde se va a hacer? En el IFD San José Lugar Batlle y Ordoñez
ACTIVIDADES ¿Cómo se va a hacer? En coordinación con la inspección departamental de Escuelas, en el marco de las actividades de extensión del IFD san José. Acciones y tareas Seminario de sensibilización. Selección y análisis de documentos relevantes. Difusión de experiencias y logros.
METODOLOGÍA, ESTRATEGIA ¿Cómo realizar las acciones? En grupos compartiendo experiencias y sometiéndolas a la crítica radical. A través de talleres y foro virtual ¿Qué acciones? Análisis de documentos. Discusión sobre las prácticas de aula. Construcción de estrategias didácticas. ¿Qué es innovador? La incorporación de nuevas tecnologías. El abordaje desde la transversalidad. CRONOGRAMA ¿Cuándo se va a hacer? Una vez a la semana Calendario Mayo, junio y julio. EQUIPOS, RESPONSABLES ¿Quién va a hacer? El equipo responsable: Zulma Uraga. Silvia Cedrés Jorge Barrera.
¿Cuántos y qué perfil? Directora IFD, Prof. Historia. Profa de Derecho. Prof de Filosofía RECURSOS FINANCIEROS ¿Con qué se va a hacer? Con los recursos propios de la institución y los aportes del MEC ¿Qué se necesita? Docentes, Lugar físico, materiales bibliográficos, pasajes, afiches, publicaciones en la prensa, salones equipados, sala de informática, recursos tecnológicos, fotocopias, carpetas. ¿Cuántos tenemos?(contrapartida) Docentes para algunas unidades. Salones. Algunos materiales bibliográficos, pasajes, afiches, publicaciones en la prensa, salones equipados, sala de informática, recursos tecnológicos ¿Cuánto falta? Material bibliográfico para los cursillistas, Pasajes para los docentes que viajan, Docentes para trabajar algunos temas. Certificados para los cursillistas, fotocopias, carpetas. EVALUACIÓN ¿Cómo saber si los resultados fueron alcanzados? Se realizará una evaluación de proceso y una evaluación final ¿Qué preguntas deben ser respondidas? Sobre los contenidos de la Declaración Universal. ¿Qué evidencias, pruebas vamos a buscar? La incorporación de los mismos en las clases Calidad y cantidad ¿Cómo buscarlas? Construyendo indicadores. ¿Quién evalúa? Se evaluará desde diferentes perspectivas, con énfasis en la autoevaluación. ¿Qué se hace con lo va bien? Se difundirá en un foro. Se construirán fichas de trabajo. ¿Qué se hace con lo que va mal? Se someterá a crítica y se reformulará. SUSTENTABILIDAD ¿Cómo va a continuar en el futuro? Con la construcción de materiales didácticos para trabajar en clases. Continuidad. Construcción de fichas de actividades. Realización de una investigación sobre los DDHH en la escuela.
Vaz Ferreira
Este año se cumplen 50 años de la muerte de Vaz Ferreira. Carlos Vaz Ferreira es una de las figuras cumbres de la Filosofía uruguaya, reconocido más allá de nuestras fronteras, mantuvo correspondencia con Unamuno, James y grandes pensadores han tenido con el especial consideración. Clap, Arturo Ardao han dedicado paginas de sus trabajos a este autor, Ferrater Mora lo considera en su diccionario.Lógica Vivaes es su obra cumbre, sin embargo comenzaremos este intercambio con un resumen de su libro sobre el feminismo, por la importancia que tiene para este curso esta obra.Vaz Ferreira sobre el Feminismo Primera conferencia Comienza reafirmando su pensamiento de que las teorías simplificadoras, si bien seducen a las masas, no son las mejores, sino que es conveniente buscar las “soluciones más verdaderas o mejores”. A modo de ejemplo presenta la posición denominada “pobrista”, que procura captar la simpatía a partir de una tendencia natural a compadecerse con aquellos más desgraciados. En esta conferencia el tema central es el debate entre feministas y antifeministas y los problemas que considerará son: El referido a la capacidad política de la mujer. El problema de su capacidad civil. Los de su actividad social. Su acceso a cargos públicos. Su acceso a las profesiones y carreras. Ahora bien, todos eso problemas están subordinados al problema de la relación entre los sexos y la organización de la familia.Todos estos, son normativos en el sentido de la Lógica Viva, ahora bien, este problema del feminismo, para el autor, tiene algunas dimensiones de “hechos”, por ejemplo no se discute sobre las diferencias anatómicas entre el hombre y la mujer, pero se discute, por ejemplo, si la mujer es tan inteligente como el hombre. La mejor manera de estudiar los problemas sería, primero estudiar las cuestiones de hecho, después examinar los problemas normativos. Primero, por ejemplo, los problemas políticos, segundo los de actividad social, luego los derechos civiles, con este, los problemas de organización de la familia y por último el de la relación de los sexos socialmente considerado. Los nombres como feminista o antifeminista, más que aclarar, complican el problema, las situaciones diversas y distintas personas piensan en un sentido o en otro, por lo tanto los términos atrapan el análisis, además entiende que los términos feminista y antifeminista son inadecuados, ya que pueden ser entendidos como igualación o como compensación.
Segunda conferencia En esta conferencia analiza algunas teorías en boga en la época, considero que carece de mayor importancia.
Tercera conferencia En esta conferencia plantea que los argumentos usuales contra el sufragio de la mujer son generalmente de poco valor, están relacionados con la pretendida superioridad intelectual. Frente al problema del sufragio, tanto si se parte de suponer la igualdad entre el hombre y la mujer, cono suponerlos diferente, nos lleva a concluir su conveniencia. Si las mujeres son iguales a los hombres, naturalmente hay que darles el sufragio por eso. Y si son diferentes, con más razón aún, para que se complementen. Dice el autor que un paralogismo corriente es el de comparar algo que se proyecta con algo que existe, pero esto último no como es sino como idealmente sería. En este caso habría de compararse el sufragio femenino con el masculino tal como funciona, que no es precisamente una maravilla. Hay, continúa diciendo, algunos puntos de la cuestión dignos de preocupación, como es por ejemplo el temor de que ciertas cualidades femeninas reforzaran tendencias retrógradas, o por lo menos anti innovadoras, sería necesario saber si estas tendencias son esenciales o accidentales, si no cambiasen por la educación, sería un peligro permanente del sufragio de la mujer. Otra tendencia atribuida a la mujer es la tendencia autoritarista. Otro problema es la distorsión del sufragio por el voto de las mujeres de las personas que no votan, como los soldados. Por último expresa que el matrimonio sirve como regulador del ejercicio de los empleos, profesiones y actividades de la mujer.
Cuarta conferencia En la sociedad tradicional establecida, la mujer tiende a depender de casarse o no, o queda sometida a posibilidades limitadas de vida. A partir de este punto comienza a analizar el tema del divorcio. Plantea el argumento de que los antidivorcistas razonan como si los divorcista sostuvieran que el divorcio es bueno, señalando que en la argumentación se parte de una suposición falsa. En este tema hace una defensa extensa sobre lo que el llama: “Mi ley”, referida al divorcio por la sola voluntad de la mujer, la fundamenta en el hecho de que entre ambos existen suficientes diferencias; sin embargo expresa que ni los antidivorcistas ni los divorcistas la creyeron adecuada. En cuanto a los segundos por razones obvias, en cambio los primeros por una mal entendida igualdad.
Quinta conferencia En esta conferencia trata de los derechos civiles de la mujer. Enumera una serie de normas en las que la legislación tiene un trato diferente con la mujer que con el hombre. Opina que lo adecuado es estudiar caso a caso, “pero sin la obsesión… en algunos casos irrealizable, y en otros contraproducentes de igualar”
Aristóteles
La Acción diferentes fines Persigue diferentes bienes
Encadenamiento No hay regreso del infinito se necesita un principio explicativo Fin último Bien supremo Acuerdo entre los hombres Placer Fortuna Gloria. Felicidad. Eudamonía
Características: ¨ Autosuficiente. ¨ Duradero. ¨ Se busca por si mismo no por otra cosa
Libro 1º Cap lV. ¡ª def. Vivir Bien Obrar Bien
Es una función propia del hombre, Racional Vida práctica: Política Vida teorética. Contemplación. Suficiente por sí mismo hace deseable la vida y no necesita de nada.
Actividad del alma conforme ala virtud, a lo largo de toda la vida. Libro I cap. vii
Conceptos fundamentales en Aristóteles
¨ Felicidad ¨ Virtud. ¨ Relación entre ética y política. ¨ Papel de la educación.
Felicidad en los griegos tiene un carácter objetivo, puede determinarse racionalmente. Implica aptitudes y temple de carácter. Por otro lado en Aristóteles está íntimamente relacionada la ética con la política, la propia concepción del hombre: Ser social y ser racional.
Lo natural en el hombre es buscar la verdad y buscar la justicia. (razón práctica)
Libro 1º Cap lV. 1ª def. vivir Bien, obrar Bien
Vivir bien tiene que ver con los bienes externos, pueden ser materiales. Y obrar bien tiene que ver con las aptitudes y capacidades del individuo. Si fuera sólo vivir bien no habría necesidad de hacer nada. Obrar bien tiene que ver con la actividad, depende de sí mismo, de una elección, no es mera potencia, es acto. La felicidad incluye las dos cosas vivir y obrar. En la definición no se excluyen los bienes externos, se necesitan para ser feliz. El método es partir del sentido común, de las opiniones de los hombres. Las va analizando y rectificando.
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